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martes, 16 de mayo de 2017

Electroterapia, medicina, "nervios" y psiquiatría en Galicia (Finales del siglo XIX y primeros años del XX)


 Dibujo de Daniel Urrabieta Vierge «Service d¨electrothérapie à la Salpêtrière » (47 x 62.5 cm, tinta y aguada / papel; fondos del Museo de Dibujo Julio Gavín “Castillo de Larrés”- Huesca) (reproducción para este trabajo con permiso del Museo http://www.serrablo.org/museodibujo ) .Fue también una ilustración en blanco y negro en Le Monde illustré, 14 agosto de 1887. “Service d¨electrothérapie à la Salpêtrière. Bain électrique. Électrisation localisée ».(ver mas sobre Daniel Urrabieta en este enlace)




A lo largo del siglo XIX la electroterapia fue utilizada masivamente con fines terapéuticos, y llegó a poseer un cierto status en el campo de la neuro-psiquiatría. Al igual que en muchos países europeos de esa época, la electroterapia fue  utilizada en el tratamiento de las enfermedades mentales y nerviosas. y publicitada en su momento como una gran innovación terapéutica en la Galicia de esos años. 
Esta oferta terapéutica alcanza desde por lo menos 1889 hasta al menos 1939 (ya tras la Guerra Civil española).
Hubo gabinete de Electroterapia tanto en el Manicomio de Conxo (inaugurado en 1885) como en algunos hospitales generales y en sanatorios psiquiátricos privados que comienzan a tener gabinetes o departamentos de electroterapia en las primeras décadas del siglo XX. 

SALA ELECTROTERAPIA MANICOMIO CONXO, hacia 1907 o 1910. Postal publicitaria (Fototipia Thomas, Barcelona, hacia 1907 o 1910).
 MANICOMIO de CONXO (Santiago de Compostela A Coruña)

MANICOMIO de CONXO (Santiago de Compostela A Coruña)


Asimismo se ofertaba electroterapia tanto en gabinetes médicos privados especializados como en establecimientos balnearios y centros hidroterápicos que van apareciendo desde finales del XIX y dedicados a tratamiento de enfermedades ?nerviosas? ( neurológicas, neurosis, neurastenias..) entre otras afecciones. 

Anuncio Casa de Baños “La salud” en A Coruña. Ofertaba electroterapia en sus tratamientos. El Eco de Galicia: diario católico é independiente, Núm. 1520,   05/08/1911

. Anuncio de Gabinete de electroterapia en Ribadeo (Lugo).
 Mondoñedo, periódico bisemanal (Lugo), nº643, 17/03/1914

 Anuncio Publicitario Sanatorio Pol Piñeiro (Ourense), años 20


Para ampliar información sobre la Electroterapia en Galicia en esos años, consultar los trabajos:
SIMON LORDA, D. et al (2016): "Electroterapia, medicina y psiquiatría en Galicia (España) a finales del siglo XIX y primeros años del XX" . SISO/SAÚDE, 2016 invierno, num. 58/59, 211-233.

SIMON LORDA, D. et al (2017): "ELECTROTERAPIA, “NERVIOS” Y PSIQUIATRÍA EN GALICIA (ESPAÑA) (FINALES DEL SIGLO XIX Y PRIMEROS AÑOS DEL XX). En el libro:  ANA LEONOR PEREIRA y JOÃO RUI PITA (eds.) (2017) HISTÓRIA INTERDISCIPLINAR DA LOUCURA, PSIQUIATRIA E SAÚDE MENTAL VII.  Coimbra: SHIS/ Grupo de História e Sociologia da Ciência e da Tecnologia do Centro de Estudos Interdisciplinares do Século XX - CEIS20, Universidade de Coimbra, pp.111-124. (ver enlace)

jueves, 23 de julio de 2015

Por boticas y tertulias ourensanas (I): la Farmacia de Antonio Fernández Reinoso y la plaza de Isabel La Católica



Anuncio de El Eco de Orense, 1883??.
Facilitado por Rafa Salgado (del blog Ourensenotempo) 
Iniciamos una serie de entradas en las que abordaremos algunas curiosidades y datos acerca de las farmacias ourensanas de finales del siglo XIX y primeros años del XX, en los años de la Restauración. Estas boticas ( y algunas de sus tertulias de rebotica) tuvieron gran peso en el entramado sanitario y social de la ciudad en esos años. En 1885, de hecho se creará el Colegio Médico-Farmacéutico de Ourense, el cual tendrá su sede en la Rúa de Alba. Ya hemos hablado de ello en otras entradas del blog. 
Hace un tiempo el amigo Rafa Salgado (del blog Ourensenotempo) nos facilitó este anuncio de la Farmacia de Antonio F. Reinoso, que al parecer estaba tomado de El Eco de Orense del año 1883. 
Según datos que hemos tomado del Archivo Municipal de Ourense, el farmacéutico Antonio Fernández Reinoso (Santa Cruz de Arrabaldo-Ourense, 1848-¿?) obtiene su título de Farmacéutico en 1873 en la Universidad de Santiago. Su primera farmacia la tuvo en Maceda. 
Según el expediente oficial de apertura que figura en los archivos históricos, abre una Botica en Ourense en abril de 1884 en la Calle San Miguel, número 15 y 50 accesorio por la del Instituto (actual Lamas Carvajal). Será una de las mas importantes farmacias de la ciudad en esos años.

Expediente apertura Botica de Antonio Fernandez Reinoso. 1884. AMOU.


Entendemos que estaba en el entorno urbano de la Plaza de Isabel La Católica. Esta plaza se denominará Plaza de los Jardinillos de Padre Feijóo, tras la inauguración en 1887 de la estatua y jardinillos en homenaje al Padre Feijóo, y aún cambiará más su fisonomía al construirse en 1894-1897 el edificio de la Banca Simeón, hoy sede del Centro Cultural de la Diputación. 
Siempre habíamos pensado que esa farmacia estaría en la zona de edificios y calle que luego fueron derribados/reformados para construir el edificio Simeón,...que estaría situada mas o menos donde hoy está la Rúa Isabel La Católica (una callejuela sin salida actual en el lateral de la plaza de Padre Feijóo...y que fue una calle que tuvo su historia también,... la ha contado Rafa Salgado en su blog).  
Sin embargo, esta Farmacia, al menos por lo que figura en la documentación consultada, en 1884 está en la esquina opuesta de la plaza, en la entrada de la calle San Miguel con la Rúa Instituto, y en el arranque de la calle que pocos años antes acababa de ser abierta para convertirse luego en la del Paseo. 

Plaza de Isabel La Católica en la inauguración de la estatua del Padre Feijóo, 1887. Foto tomada en el AHPOU, grabado de "La Ilustración Española y Americana, 30-9-1887.  http://diariodeunmedicodeguardia.blogspot.com.es/2011/06/arquitecturas-perdidas-en-el-archivo.html


Por otro lado, el anuncio de publicidad de la farmacia en El Eco de Orense parece ser que es de 1883 (es muy posible que no sea correcta la fecha de la foto del anuncio), lo cual introduce cierta confusión respecto a la data de apertura....y también la  sitúa en la Plaza de Isabel La Católica.
Ahora nos entran dudas respecto a si esta farmacia pudiera haber tenido dos sedes en dicha plaza o se hicieron reformas en un único local, situado en la conocida como Plaza Isabel La Católica, y que dieron lugar a un nuevo expediente de apertura en 1884...de ahí las fechas discordantes.

Para liarlo un poco más, señalar que en junio de 1885 en un informe que el "Colegio Médico-Farmacéutico de Orense", presidido por el médico Ramón Quesada Borrajo, hace para el para el Gobernador civil del momento, señala que la botica de Antonio Fernández Reinoso, estaba en la "Fuente del Rey",.. de nuevo en el entorno de la Plaza de Isabel la Católica.
"Colegio Médico-Farmacéutico de Orense", junio 1885. Sanidad AMOU

 Catalogo Medicamentos abril 1884. Botica de Fernandez Reinoso. AMOU.
En el Acta de Visita oficial de apertura de la Botica de Antonio Fernández Reinoso, celebrada el 15 de abril de 1884, y que era preceptiva para la apertura al público , podemos ver a toda la plana mayor sanitaria del momento, y de muchos de los cuales ya hemos hablado o citado en el blog. Presidía la Comisión de apertura el alcalde de la ciudad, Feliciano Pérez Bobo, y estaba a su vez formada por el Subdelegado Visitador de Farmacia, Juan Romasanta, y por los médicos Ildefonso Meruéndano (que también llega a ser alcalde de la ciudad), Augusto Nóvoa y Antonio Fuentes, y además el veterinario Cesáreo Parada Justel. Todos ellos tras minucioso reconocimiento de la Botica, comprobación del título y de los libros, pesos e instrumentos así como de los medicamentos simples, autorizaron la apertura del establecimiento al Licenciado en Farmacia citado. Antes, éste había "prestado juramento con una señal de la cruz en manos del infraescrito subdelegado visitador, de que no ocultaría medicina que le fuese prescrita".
Poco mas sabemos a dia de hoy de este boticario ourensano que regentó su farmacia en una de las zonas más centricas de la ciudad del Ourense de la Restauración. Continuaremos investigando.




Otro día seguiremos ampliando mas datos acerca de otras boticas ourensanas de los años de la Restauración (finales del siglo XIX y primeros años del XX)...quede aquí hoy este primer acercamiento.

lunes, 12 de enero de 2015

"INTERÍN NO PASEN AL MANICOMIO…". LOCURA Y RECLUSIÓN EN GALICIA-ESPAÑA (FINALES SIGLO XIX Y PRIMEROS AÑOS SIGLO XX).


Manicomio de Conxo (A Coruña-Galicia-España). Foto de Delmi Álvarez. Años 2000.(tomado de http://delmialvarez.photoshelter.com/gallery-image/Portfolio/G0000p8UknQrpckI/I00002HRQDgjIIFc).


“Interín no pasen al manicomio…”. Locura y reclusión en Galicia-España (finales siglo XIX y primeros años siglo XX).
Es el título de un artículo científico publicado en el último número (enero 2015) de la revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría (www.aen.es) en el cual se estudia cómo se organizó la atención a los enfermos mentales en Galicia a finales del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX. El artículo se centra en la primera línea de atención, que se situaba en las celdas de confinamiento para “locos”-“dementes”-“alienados” en hospitales provinciales y municipales,así como en las cárceles o depósitos municipales de ciudades y pueblos de las cuatro provincias de Galicia. 
Desde siglo XVI algunos de estos pacientes se derivaban a los manicomios de Valladolid y en Barcelona. Desde 1885, la mayor parte de los ingresos se realizaron en el Hospital Psiquiátrico de Conxo (Santiago de Compostela), pero una gran cantidad de pacientes que continuaron siendo encerrados y retenidos en estas celdas o departamentos para dementes así como en las cárceles municipales. A través de fuentes hemerográficas y de documentación de archivos Históricos se exponen y analizan  las condiciones deplorables de la atención de los enfermos mentales en estos hospitales generales y en las cárceles locales de Galicia, así como algunas irregularidades legales y problemas de gestión y manejo de los enfermos.
Se han manejado muchas fuentes de prensa de la Galicia de la época: El Eco de Ourense, Álbum Literario, El Correo de Galicia, El Noroeste, El Orzán...entre otros,  así como documentación del Archivo Histórico Provincial de Ourense y del Arquivo de Galicia.

 Enlace al trabajo: 
El río Miño a su paso por Ourense. Zona Puente Romano, y antigua fábrica de energía en el Campo de Os Remedios. Años 20?. Desconocemos origen de la foto.

“En la tarde del viernes se arrojó al río Miño, en las proximidades de la fábrica de energía eléctrica que existe en el Campo de los Remedios, la demente Socorro C., más conocida por “Socorrito”, de 30 años de edad. Había salido a la mañana del Hospital Provincial en donde se hallaba recluida. Por fortuna se encontraban cerca del lugar del suceso algunas personas que tras no pocos esfuerzos consiguieron extraer con vida a la infeliz loca. En una camilla de la Cruz Roja fue trasladada al Hospital (El Correo de Galicia, 23 de julio de 1917).

(Un comentario no incluído en el trabajo publicado en la revista de la AEN: es curioso el mote de esta paciente que se tira al Miño en 1917: "Socorrito"...y que nos hace pensar en que era un personaje conocido en la ciudad...."Socorrito" es también un nombre que nos conduce a un desgraciado personaje de A Esmorga, la novela de Blanco Amor tan de moda estos días a raíz de la película de igual nombre).

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COMENTARIO FINAL: En este trabajo se habla del pasado, del siglo XX y primeros años del XX, pero lo cierto es que ya con más de una década transcurrida en el siglo XXI, la atención a los enfermos mentales continúa siendo muy deficiente en nuestro país, y muchos logros conseguidos en los servicios de atención a personas con enfermedades mentales entre los años 1970 al 2009 están ahora en riesgo. Ver la interesante reflexión y aportación del dr. Fernando Lamata en su blog acerca de la "COORDINACIÓN DE LOS SERVICIOS SOCIALES Y LOS SERVICIOS DE SALUD (en el área de Salud Mental): LOGROS, RIESGOS, DESAFÍOS". Titula su post  de 11 de enero de 2105: "Salud mental: desde el manicomio a la atención integral comunitaria"http://fernandolamata.blogspot.com.es/2015/01/salud-mental-desde-el-manicomio-la.html

jueves, 4 de septiembre de 2014

Noticia sobre un parto laborioso (Ourense, 1875, El Heraldo Gallego)



El Heraldo Gallego, 31 de mayo de 1876 (tomado de Galiciana digital)


Curiosa noticia y difícil papeleta la de los doctores ourensanos Ramón Quesada Borrajo y Gerardo Vázquez ante este trabajo de parto laborioso, del que nos da noticias el periódico ourensano El Heraldo Gallego con fecha de 31 de mayo de 1876. Este diario estaba dirigido por el periodista Valentín Lamas Carvajal, y fue editado entre 1874 y 1880. Era más bien una revista cultural, y que se subtitulaba "Semanario de Ciencias, Artes y Literatura". Según Marcos Valcárcel fue una de las publicaciones punteras de la prensa cultural gallega en la Restauración.

El Heraldo Gallego, 31 de mayo de 1876 (tomado de Galiciana digital)


De ambos galenos ourensanos ya hemos contado algunas cosas en el blog, especialmente de Ramón Quesada Borrajo, quien llega a ser una de las más importante figuras médicas del Ourense de fines del siglo XIX y primeros años del XX, ya que llegará a ser Decano Jefe de la Beneficencia y fue el primer presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ourense. Poco a poco vamos reconstruyendo escenarios y personajes del mundo sanitario ourensano de finales del siglo XIX.
Que me corrijan los expertos del mundo de la Obstetricia y de la Neonatología pero creemos que estos médicos se encontraron con un parto muy complicado, con elevado riesgo para la madre y para el feto en trabajo de parto. La denominación técnica de la situación clínica sería la de atención a un parto distócico o complicado por prolapso de brazo.
Por lo que nos cuenta la columna de "El Heraldo Gallego" parece que todo evolucionó de forma exitosa para todos (la madre, recién nacid@ y los facultativos ourensanos).


Dibujo de Castelao.


lunes, 14 de octubre de 2013

Buscando la botica y la rebotica de León Goyarzun Aperribay (Ourense, entre 1856 y 1883)



Llevábamos un tiempo buscando información y datos acerca de la botica de León Goyarzun Aperribay. Dicha farmacia estuvo abierta en la ciudad de As Burgas (Ourense) entre (al menos) mil ochocientos cincuenta y algo, y hasta probablemente la fecha de fallecimiento del boticario (que ahora sabemos que fue en 1883.. verán el porqué).
Hasta ahora conocíamos un anuncio de El Eco de Orense de 1883, en el que se anunciaba la "Droguería de los ex-dependientes de la botica del Doctor León Oyarzun", droguería que según el anuncio estaba situada en los soportales de la Plaza del Hierro-Ourense. 
Plaza del Hierro Ourense
http://www.trivago.es/ourense-31775/otros-sitios-de-interes/plaza-del-hierro-757661
Referencia a la Botica del Doctor don Leon Goyarzun (Ourense) en un anuncio en el periódico El Eco de Orense en 1883.(ahora no recuerdo si esta foto nos la facilitó Rafa Salgado de Ourensenotempo, creemos que así fue).
Desde entonces nos quedó la curiosidad de dónde estaba esta Botica, de la que ya hay datos de su existencia al menos desde 1856. Así, en el periódico La Oliva (Vigo), se puede leer en uno de sus anuncios, que el "Bálsamo perfeccionado de Peichler" se puede adquirir en la farmacia Goyarzun en Ourense. 
Referencia a la Farmacia Goyarzun (Ourense) en 1856 en un anuncio en el periódico La Oliva

LA TUMBA DEL DOCTOR D.LEON OYARZUN APERRIBAY (1883) 
Hace unos días, tras una visita al conjunto del recientemente abierto Claustro gótico del antiguo convento de San Francisco (Ourense) decidimos dar un paseo por el cercano Cementerio de San Francisco con motivo de visitar el monumento a los republicanos fusilados y enterrados en la fosa común en los días de la Guerra Civil. 
Caminando entre las tumbas cercanas descubrimos por casualidad la lápida/monolito/mausoleo funerario de "León Goyarzun Aperibay, Doctor en Farmacia". 
Según la inscripción de la lápida, fallece en Febrero de 1883. Vemos que figura Aperibay y no Aperribay como segundo apellido.. Ignoramos si era así o fue una errata del marmolista (parece más esto último.. y que fuese Aperribay).

 Lápida/monolito funeraria de Leon Goyarzun Aperribay, Doctor en Farmacia y fallecido en Febrero de 1883. Cementerio de San Francisco-Ourense (Arch. Diario de un médico de guardia, 2013)

 lápida/monolito funeraria de Leon Goyarzun Aperribay, Doctor en Farmacia y fallecido en Febrero de 1883. Cementerio de San Francisco-Ourense (Arch. Diario de un médico de guardia, 2013)

LA FARMACIA DEL Nº6 (de la Calle Santo Domingo o de la Plaza del Hierro/Praza do Ferro): De Benito Ortiz a Serafín Temes pasando por Antonio Gaite Lloves
Tras consultar alguna documentación y datos obtenidos ya hace un tiempo en Archivo Municipal, inicialmente podemos apuntar algo más de dónde pudo estar la Botica de Oyarzun, ya que en 1884 el farmacéutico logroñés Benito Ortiz Lanzagorta solicita abrir a su nombre la Botica situada en la casa número 6 de la calle Santo Domingo, "y que perteneció al finado Doctor Don León Oyarzun", aunque nos quedan dudas en función de lo que en su día aportó Rafa Salgado desde su blog Ourense no tempo, y en donde indica que la Farmacia de León Oyarzun podría estar situada en la esquina de la Plaza del Hierro con la calle de la Paz. 
En el expediente consultado del año 1884  se adjunta un plano de la Farmacia (en la casa número 6 de la calle Santo Domingo), y se aprecian las típicas dependencias: botica, rebotica, laboratorio químico-farmacéutico, almacenes.......y al revisar y comparar la documentación pensamos que esta Botica es la misma que antes fue regentada tuvo Antonio Gaite Lloves, quien la abre "en la Plaza del Hierro nº 6" en marzo de 1883. 
Pensamos que la calle Santo Domingo nº6 y la Plaza del Hierro nº6 son el mismo local. De hecho los planos de ambas boticas son casi idénticos en su distribución interior: la del proyecto de Gaite de 1883 y el de 1884 de Benito coinciden.... Pensamos que poco tiempo después, en 1885, abrirá allí su botica Serafín Temes, quien publicitaba el local como "Botica de Temes, sucesor de D.León".


Botica de  Temes, sucesor del D. León. (foto hacia 1908). Tomado de http://ourensenotempo.blogspot.com.es/2013/01/botica-de-temes.html


Praza do Ferro. detrás de la fuente está la entrada de la Botica,
 en los bajos de la Casa de los Boán o Palacio de los Boán (tomado de Ourensenotempo)

 Palacio de los Boán, Plaza Hierro 6 (calle Santo Domingo 6?) Ourense
http://www.trivago.es/ourense-31775/otros-sitios-de-interes/plaza-del-hierro-757661

Ignoramos durante cuánto tiempo regentó la botica de la calle Santo Domingo nº 6 el riojano Ortiz Langorta, pero lo cierto es que en 1900 ya era farmacéutico en Logroño (según un nº del periódico La Farmacia Española de diciembre de 1900), en donde llegará a ser el Secretario del Colegio de Farmacéuticos de Logroño.. 
Otro día ampliaremos algunas noticias y datos acerca de éstas y otras boticas ourensanas. Apelamos a lectores del blog y expertos en la historia local para corregir-enmendar-apuntar datos e ilustraciones o fotografías en este pequeño laberinto de boticas y reboticas de la Auria del siglo XIX y primeras décadas del XX


“Expediente formado para la apertura de una Botica situada en la casa número 6 de la calle Santo Domingo, del Farmacéutico D. Benito Ortiz Lanzagorta, 1884"(AMOurense)

Plano de la Farmacia de Benito Ortiz Lanzagorta, 1884. Antigua Farmacia Leon Oyarzun. Ourense. En “Expediente formado para la apertura de una Botica situada en la casa número 6 de la calle Santo Domingo, del Farmacéutico D. Benito Ortiz Lanzagorta, 1884"(AMOurense)



lunes, 8 de abril de 2013

"La jornada del médico" (por Santiago Amaral -Ramón Otero Pedrayo-), LA REGION (Ourense), Abril de 1947

Médico rural (Ourense), años 50
(foto retocada de  Biblioteca Diputacion)a
Queremos dar hoy una primicia a los lectores de "Diario de un médico de guardia". Mas que una primicia es mas bien una recuperación y puesta en valor. Lo hacemos como una aportación desde este blog  a las jornadas "La Medicina Rural, un puente entre el pasado y el presente. Jornadas de Homenaje del Colegio Médico a los Médicos Rurales de Ourense", que se celebran estos días 8 y 9 de abril del 2013 en Ourense.


Ramón Otero Pedrayo. (Foto: AEP)
Ramón Otero Pedrayo (1888-1976).
 (Foto: AEP)
Traemos a nuestras páginas una columna de prensa que publica el gran patriarca de las letras gallegas y miembro de la Generación Nós, Ramón Otero Pedrayo, en LA REGIÓN (Ourense) en abril de 1947. La firma con uno de sus seudónimos de aquellos años, Santiago Amaral. El texto se titula "La jornada del médico" y lo publica en la serie de columnas que titula genéricamente "Los caminos de Galicia". Fue una de las series y colaboraciones que mantuvo con este centenario periódico ourensano  en muy diferentes época de su vida  (hubo otra muy famosa en los años 60. del Orense antiguo).
 Agradecer desde este blog la amabilidad y facilidades dadas por la periodista Maribel Outeiriño de La Región así como de los directivos (Sechu Pastoriza) del periódico para conseguir este texto oteriano, que pensamos es poco conocido y que realmente estaba olvidado. Hace un retrato de un médico rural gallego de finales del siglo XIX o primeros años del XX. Un día lo analizaremos un poco mas a fondo pues hay interesantes referencias y links dentro de esta columna oteriana de la serie Los Caminos de Galicia. Quedemos ahora con las líneas de Santiago Amaral.....


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LA REGION – 3 de abril de 1947

LOS CAMINOS DE GALICIA
LA JORNADA DEL MEDICO
Por Santiago Amaral

El médico tiene dos caballos, uno bayo, otro pedrés, un botiquín con lo más indispensable, un estuche de cirugía bastante menor que las carteras con que suelen cargar nuestros intelectuales, la colección encuadernada del “Siglo Médico”, varios formularios y agendas, dos estantes repletos de volúmenes –el Beclard, el Trousseau, el Vollmann-, una escopeta de dos cañones, un trabuco en el hueco de la ventana de su cuarto, dos perros de perdices, una vista de montaña de lejanías azules hacia el norte y hacia el sur de suaves laderas trepadas por antiguas viñas. En la casa lo mismo pueden verse en el salón unas cuantas señoras con vestidos de seda orlados de volantes, muy finas y hasta un puntito románticas tomando con una expresión de desgana dulces “de bocado” como montones de rubio maíz y a veces los grandes calabazos como esbozos de delicados frutos, en trance de ser modelados, llegan en el despacho hasta las filas de los libros, y la calavera puesta sobre el armario sonríe desdeñosa, en su sencillez de superiores líneas, de los exagerados cabezotas vegetales. La casa, “pazo” apenas desglosado por la solana, el salón, el palomar y el ciprés de la arquitectura y composición labradoras, llamaba más que otras entonadas e ilustres de la comarca, por los caminos invitándoles a conversar –lo que los caminos agradecen más que el descansar- a la sombra de los grandes robles de la entrada o al sol que en tiempo invernal y en días de viento se detenía, con especial agradecimiento de abejas, lagartos y piedras en aquel campillo abrigado. El médico, joven, salido apenas hacía dos años de Fonseca y de las tertulias de estudiantes, de todos los caminos que llegaban a su puerta prefería el del rumbo de Santiago. Un recuerdo amargo y el orgullo de altas torres de ambición desmoronadas. Los primeros hilos de plata y un día en que se le trata de hombre grave al que ayer apenas entraba con una evidente apelación al cinismo literario en la sala de disección…
Avanza la mañana abriendo a cada paso nuevas ventanas a la luz de un día de acacias y sol deportista en los cauces de la última arroyada. El médico está en el lecho. Se retiró a las tres. Luchaba desde la tarde con la muerte por una joven cuya calentura incendiaba la sonante paja del jergón. Al alcance de la mano tiene el médico una memoria de oposición a cátedras y el programa del Dr. Varela de la Iglesia. Pero algo le obsesiona, lee mal, se adormece combinando en su mente unas palabras… Deben ser de alto y precioso sentido porque, como si ellas se transparentaran en su frente, enrojece al entrar la criada vieja que le vió nacer… Hay dos viejos de San Fiz, la de las calenturas del molino de la Fervenza, un mozo de gota serena, una viuda por el certificado, un recado del abad de Lama Chá, un patrón de los de no muy buena cara de los de mula, y chaqueta de “velludo”…
Terminada la consulta, el médico deposita en un cestillo de paja trenzada y policroma el producto de la mañana, total cincuenta reales, sin cobrar por caridad el certificado y cargando un poco la mano al de la mula por petulante y desconfiado… Un instante el pequeño despacho parece más cordial. Se le puede confiar lo más íntimo como a un amigo. Toma el médico la pluma, la moja con cuidado, el papel parece de nieve como para recibir y guardar la leve impresión de patitas de ave de un precioso y alado pensamiento, pero…
-Filliño, por fin te dejaron solo. ¡Con tanto cavilar te vas a cargar mucho la cabeza! ¡No te rías con todo tu saber! ¡Vamos a echar unas partidas de brisca! ¡Si no prefieres dar una vuelta conmigo por la viña! Ya están plantando las bardadas nuevas…
Una sombra de preocupación se interpone de pronto entre la alegría de la comida y el porvenir del médico. Ha llegado una carta. La trajo un propio desde la villa donde está la estafeta. El médico al leer la carta se siente muy niño. Sabe que al estar a solas no podrá retener las lágrimas. La muerte de su mejor amigo, lejos de recordarle el pasado de Santiago le angustia por el porvenir. Le acrece aquella muerte ilógica la vacilación y la timidez propensa a las resoluciones funestas. ¿Será siempre un médico de aldea como parecen exigirlo la casa, la anciana madre, la tradición…? Aquel amigo poseía la virtud envidiable del consejo. Ya nunca volvería a recibir sus cartas fechadas a dos pasos de Compostela, casi en el círculo mágico de las campanas de la catedral. Ya nunca volaría la indicación de la ruta, la nota del libro, la conveniencia de no descuidar tal estudio…
-¡Una sepultura más que visitar!- pensó queriendo hacerse el fuerte. Hay recursos tópicos y fríos de gran utilidad para los espíritus sensitivos. El pensamiento ya varias veces ahuyentado volvía, ahora con más grave razón, a ocupar al médico. Toda la casa parecía respetar su dolor. Pero no pudo escribir una línea. Y aún sufrió y se acusó de ingrato con la memoria del amigo muerto porque se detuvo en la imagen de un bello rostro femenino que a través del papel vuelto pantalla mágica se sonreía de la perplejidad dolorosa.
Agradeció el largo viaje de la tarde. Cabalgando en el caballito pedrés con el perro al lado, la ofrenda al amigo muerto era más verdadera, más cordial y sentida que en la soledad de la casa. Siempre una especie de despreocupación entre cínica y sentimental había presidido su amistad. Al trote ligero por los caminos orlados de retamas blancas dialogaba con su amigo muerto.
-“Me decido a escribirla”.- “Sí, la tesis puede basarse en casos de inedia extraordinaria”; -“El tipo de médico señorito de aldea tiende a desaparecer con las últimas novelas románticas…”.
Le sorprendió encontrarse en el lugar lejano de Sualaxe. Tres casas que parecían los duros frutos de una colina peñascosa. Visitado con calma el enfermo, prefirió el médico regresar por un largo rodeo. La tarde al declinar poseía una virtud excitante para el pensamiento, lánguida para la voluntad. Y la voluntad exigía una pronta decisión. Cada día en la aldea –una mano dulce y amiga que le acariciaba la frente era la aldea- significaba un aplazamiento en el amor de la bella lejana y en la conquista profesional de la ciudad…
Cuando llegó a la casa estaba determinado. Prefirió entrar por el huerto y no fue sentido. Debía romper aquella misma noche muchos afectuosos vínculos. Pasó cerca de la cocina. Hablaba su madre con un labriego viejo, antiguo amigo de la casa. En la obscuridad acrecida por las brasas del hogar las palabras de la madre adquirían una gravedad profunda, reveladora:
-“¡E si meu fillo acordara quedar esquí! Podería erguer a casa, sería o coroamento da miña velleza!” Sin palabras el viejo asentía.
Aquella noche el médico no escribió las cartas. Ni a la siguiente. Ni nunca. Fue amado con el tácito y grave amor de las aldeas. Y si alguna tentación le asaltaba de remordimiento, cabalgaba en el caballito pedrés para espantarla.
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miércoles, 13 de marzo de 2013

Buscando en Rúa Gravina al Dr.Antonio Fuentes. Un galeno "trotamundos" en El Eco de Orense (1905)

Andamos a la búsqueda de datos o retratos que nos permita reconstruir algo más la biografía de otro de los médicos del Ourense de finales del siglo XIX. Nos referimos al doctor Antonio Fuentes.
El Dr. Antonio Fuentes tenía su consulta en el portal nº2 de Rúa  Gravina, Ourense. Es una zona que era muy céntrica en esos años y a la vuelta de la esquina, en la calle Unión, hubo otros enclaves sanitarios de los que otro día hablaremos. Tenemos datos para afirmar que el Dr. Fuentes atendió a sus enfermos desde al menos 1885 hasta 1905 en esta estrecha calle desde la que se ve el cimborrio de la Catedral de Ourense. 

Portal nº2 de Rúa  Gravina, Ourense. Aquí tenía la consulta el Dr. Fuentes en 1905.
Sabemos que estuvo ahí desde al menos 1885 hasta 1905.
 (Foto Arch. Diario Medico Guardia, tomada 10-3-2013)

Anuncio Consulta Médica de Dr. Antonio Fuentes. El Eco de Orense, 5 enero-1905

Anuncio Consulta Médica de Dr. Antonio Fuentes. El Eco de Orense, 5 enero-1905



Era médico en la ciudad desde 1872, y según Otero Pedrayo (1965) fue Presidente de la Academia de Medicina en Ourense  en 1883. 
          Hubo en Orense una Academia de Medicina en diferentes épocas, con intervalos de olvido. Alrededor del 1883 bajo la presidencia de don Antonio Fuentes alcanzó notable vida. A la academia orensana se refieren los elogios a ella y a la de Jurisprudencia, contenidos en la excelente Guía de Galicia-Madrid 1883- de los Sres. Rivera y M. Vázquez. Según el pasaje dichas academias se organizaron para debatir los arduos problemas cuya solución persiguen de consuno la ciencia y las necesidades de los tiempos... (Otero Pedrayo, 1965).

Fue también presidente del Colegio Médico-Farmacéutico de Orense en 1887, momento en el que se organiza el Certamen Científico-Literario con motivo del levantamiento de la estatua dedicada al Padre Feijóo en los jardinillos en el centro de la ciudad y en donde aún esta situada hoy en día. 

  Otero Pedrayo en su artículo “Médicos y periodistas”, publicadoLa Regiónen la Sección “El Orense antiguo” (s.f,probablemente 1960... tomado de Otero Pedrayo, 1975) nos aporta un curiosísimo retrato del doctor Antonio Fuentes:
  • “Afectaba franca rudeza y aún vulgarismo en sus palabras y porte, y era un espíritu romántico. Despreciaba sutilezas y fantasías, y bajo su gran risa de sentido común se emocionaba leyendo unos versos o recordando algún imposible amor de sus mocedades.. En su sencillo despacho de la calle Gravina estudiaba con mucho trabajo el alemán y aprendía las guías de las ciudades artísticas de Europa. Las describía con detalles de comercio y hoteles. Opinaba ser inútil gasto y trabajo el de los viajes disponiéndose de tan buenas y completas guías y catálogos de museos. En “El Eco de Orense” firmaba “Wanderer” sus crónicas de supuestos viajes. Entusiasta de Alemania, disertaba sobre la carga de los granaderos prusianos con sus grandes zapatones haciendo temblar el puente de Sadowa y celebraba los grandes médicos alemanes. Hijo de militar de la primera guerra carlista, no podía mirar en la calle oficiales o soldados sin criticar la marcialidad de su apostura y marcha. Su sentido y vivencia del honor sin transacciones era conmovedor y apasionado. Fácil al llanto como al apóstrofe, sentía vergüenza de cobrar sus modestos emolumentos. Fueron dignos y tristes sus últimos días de paseante solitario y abrigado en su vieja capa”.
La presencia habitual del Dr. Antonio Fuentes en las páginas de El Eco de Orense nos hace entrar en la duda sobre si su vinculación con este importante periódico ourensano iría mas allá de sus crónicas de viajes en las páginas del diario. De hecho, hubo un Antonio Fuentes que según algunas fuentes formó parte de la dirección del periódico junto con Modesto Lamas (1906-1909). ¿Sería nuestro galeno "Wanderer" Antonio Fuentes?... "Wanderer" significa trotamundos, viajero, peregrino....


Redacción do diario "El Eco de Orense". e. a d. Enrique Cantón, José Adrio, Modesto Carbajal, Antonio Fuentes, Alfonso Carballo Rey, Julio Carballo Enriquez, Juan J. Reza, Antonio López. O fondo ainda que a calidade da copia non permite velo con claridade, pode verse o retrato do que foi seu director ata 1906, Valentin Lamas Carvajal. .
 Fotografía da Revista Vida Gallega, 1912 (Tomado de Ourensenotempo: http://ourensenotempo.blogspot.com.es/2011/10/periodistas.html
  • Sobre El Eco de Orense (1880-¿1909?):(tomado de Galipedia):Subtitulado Periódico político, Periódico liberal, Diario político e Diario de la mañana, o periódico comezou tendo un carácter bisemanal, editándose os mércores e sábados, a partir de 1887 principiou a publicarse tres veces á semana (martes, xoves e sábados) ata que, finalmente, dende primeiros de agosto de 1892 ata 1909 (data do seu cesamento) saíu diariamente, con excepción dos festivos.
    Foi fundado polo deputado liberal Vicente Pérez, e exerceron como directores Rodríguez Quiroga (1880-1883), Valentín Lamas Carvajal(1883-1906) e Antonio Fuentes Modesto Lamas Sánchez (1906-1909). Entre os seus redactores figuraron Juan NeiraArturo VázquezÁlvarez de NóvoaBasilio ÁlvarezJosé AdrioAlfonso Carballo e Juan J. Reza. No campo literario contou coas colaboracións de Alberto García FerreiroSaco y ArceManuel Martínez Sueiro e Antonio Rey Soto.
    Ademais de información xeral ofrecía artigos de crítica ás autoridades locais. Foi un periódico bilingüe con predominio do castelán (o galego reducíase, polo común, a algúns textos literarios) e entre o seu contido, destacaban particularmente a publicación de folletíns, as críticas ás autoridades ourensás (moitas delas recollidas en "Ecos") e as seccións "En broma", "Instantáneas" e as populares "Mostacillas".
    O xornal iniciou a súa publicación defendendo a política liberal do seu fundador, Vicente Pérez, pasou logo a adoptar un liberalismo singular e independente deste, e despois rompeu toda relación co seu creador, amosando a súa oposición a Vicente Pérez, despois de que este crease El Miño en 1898, converténdose nun medio achegado ao clericalismo, cunha postura máis conservadora.