Mostrando entradas con la etiqueta sanidad municipal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sanidad municipal. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de enero de 2012

De guardia con la Junta de Sanidad en la "Porta da Aira" (Ourense, 1804)

El miedo al contagio, y más concretamente a la importación de la peste negra (peste bubónica) o la fiebre amarilla, llevó a la ciudades españolas, y también a Ourense, a adoptar medidas preventivas desde 1800. 


Víctima del cólera."Cholera in Paris".Grabado de Honoré Daumier, 1840. Tomado de http://xcosta.arq.br/HUM_bcn1999/txt/archivos/I_2_Ciudad%20y%20Miasmas.htm

Señala Bonastra (2006) que el lento ocaso de la peste bubónica (la temible peste negra medieval) "en Europa coincidió con la aparición de otra enfermedad altamente mortífera: la fiebre amarilla. Ésta fue importada desde el oeste africano hacia América gracias al comercio de esclavos y, con gran rapidez, se hizo endémica en las zonas templadas de todo el continente. La fiebre amarilla arribó a Europa por mediación de los barcos que llegaban de América. En España, por ejemplo, apareció en Cádiz en 1730-31 y, en Málaga, en 1741. De todos modos no atacó a los países templados de Europa de una manera constante hasta principios del siglo XIX. Para los hermanos Peset Reig, esta enfermedad en España “proviene del comercio con Indias y de una mala organización sanitaria, que no podía evitar el contrabando y los descuidos sanitarios”.


CORDÓN SANITARIO EN LA CIUDAD DE OURENSE, OCTUBRE DE 1804

La Junta de Sanidad de Ourense nombra a finales de octubre de 1804 una serie personas para que hagan guardias en 4 puertas de la ciudad que han dejado de tener libre entrada "a consecuencia de las órdenes superiores comunicadas con motivos de la peste que se  padece en la ciudad de Málaga, Vélez, Antequera y otros pueblos del Reino". 

Guardias en las puertas de la ciudad, Junta de Sanidad de Orense, 1804.
Cajas Beneficencia, AMOU, ARQUIVO MUNICIPAL DE OURENSE.


Estas órdenes superiores a las que se refiere la Junta de Sanidad local venían del Conde de Montarco, que presidía la Junta Suprema de Sanidad del Reino. El Conde de Montarco  envía el 11 de octubre de 1804 al Corregidor de Orense una misiva en donde se dan indicaciones respecto a actuaciones y castigos contundentes que incluían la pena de muerte. Así, se ordena que "toda persona de cualquier clase o condición que sea, que extraiga de Alicante, Cartagena o cualquier pueblo acordonado, algunos bienes o efectos sea por mar o por tierra sin previa intervención y expresa licencia por escrito de la Junta de Sanidad del mismo pueblo, sufra irremisiblemente la pena de muerte en el mismo sitio por donde los haya extraído para justo castigo suyo, y ejemplo de los demás".

Carta de la Junta Suprema de Sanidad al Corregidor de Orense, octubre de 1804.
Cajas Beneficencia, AMOU.ARQUIVO MUNICIPAL DE OURENSE

La peste a que se refieren fue una grave epidemia de fiebre amarilla que afectó a las localidades citadas en septiembre de 1804. Esta epidemia y otras que asolaron Andalucía en esos años fue analizada por el médico liberal José Manuel Aréjula en su libro "Breve descripción dela fiebre amarilla padecida en Cádiz y pueblos comarcanos en 1800, en Medinasidonia en 1801, en Málaga en 1803, y en esta misma plaza y varias otras del Reyno" (1806).
Volviendo al Ourense de 1804, señalar que en cada turno de guardia de las puertas de la ciudad hay 3-4 personas nombradas para velar cada una de las puertas de la ciudad, y siempre incluye un soldado en cada una de ellas. Hay notables de la ciudad entre los guardianes: Sr. Correxidor, Marqués de Valladares, el Deán..., y luego labradores, comerciantes. 
Las puertas de la ciudad de Ourense que refleja este documento de 1804  son: Huerta del Concejo, Santo Domingo, San Francisco y Puerta de Aira.

Dibujo de la Porta da Aira. Ourense. Tomado de  Ourensenotempo  

De la denominada Puerta de Aira, o Porta da Aira, aún quedan unos mínimos restos situados en una fachada al comienzo de la rúa Xulio Prieto Nespereira y haciendo esquina al Posío. Según nos cuentan en el blog amigo Ourensenotempo, en 1837 se toma la decisión de eliminar las puertas que quedaban en la ciudad  porque “si en outra época pudieron ser útiles, hoy impiden la franca ventilación”. Desconocemos si hay otras imágenes de las otras puertas de la ciudad en las que se organizaron estos turnos de guardia.

LAS JUNTAS DE SANIDAD EN 1804
Y es que desde inicios del siglo XIX la opinión médica adquirió una importancia creciente y asumió un papel cada vez mayor en la sociedad como asesora de las autoridades gubernativas en la elección de las medidas preventivas. La infraestructura higiénico-sanitaria a principios del siglo XIX, era por otra parte, muy deficiente. 
Según refiere Pascual (2002) en un interesante trabajo publicado en Asclepio, “la máxima autoridad sanitaria recaía en la Junta Suprema de Sanidad que en 1804 era presidida por el conde de Montarco, gobernador del Consejo de Castilla. Las medidas que se adoptaban en las epidemias seguían, por tanto, una jerarquía cuyo máximo exponente era la Junta Suprema de Sanidad, seguida de la Junta Provincial de Sanidad y la Junta Municipal de Sanidad.
Las autoridades municipales eran las responsables, en última instancia, de ejecutar las medidas convenientes en caso de epidemia y de los múltiples gastos que ocasionaban,que el propio municipio se veía obligado a asumir.
En contra del diagnóstico de una enfermedad epidémica ejercían presión los grupos con intereses económicos en la población, que a menudo coincidían con el poder local, puesto que las medidas adoptadas para controlarla fundamentalmente aislamientos paralizaban la vida comercial y laboral de la ciudad lo que provocaba numerosas pérdidas económicas y sumían en la miseria a gran parte de la población. Este último aspecto debía suponer para los médicos una gran responsabilidad puesto que si declaraban el estado de epidemia, sin tener la certeza absoluta, las medidas de aislamiento convertían en indigentes a gran parte de la población. Por ello, generalmente, una epidemia sólo se declaraba cuando era evidente e innegable”.Declarada oficialmente la epidemia, una de las primeras medidas consistía en aislar a la población afectada mediante el establecimiento de un cordón sanitario que pretendía evitar que las personas enfermas, o que hubieran tenido «roce» con enfermos, extendiesen el mal a otros lugares, así como impedir que las mercancías u objetos declarados contaminados salieran de la población. Personas, objetos y mercancías eran estrechamente controlados; los individuos que querían desplazarse debían tramitar unas patentes de sanidad que garantizaran su estado de salud, donde se hacía constar el lugar de salida y la filiación del sujeto; si conducía mercancías, debía especificarse su origen y naturaleza".


No tenemos datos a día de hoy de quiénes eran los componentes de las Juntas tanto Provincial como Local de Sanidad en el otoño de 1804. Ya en otras entradas del blog hicimos referencia a las mismas pero a finales del siglo XIX.
Otro día seguiremos hablando de epidemias en la ciudad de Ourense en el siglo XIX y primer tercio del siglo XX, y de cómo la sociedad y la medicina ourensana trataron de organizarse para combatirlas.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires, 1871. Cuadro del pintor Blanes.







domingo, 15 de mayo de 2011

Aguas, Fuentes y salud pública municipal en Ourense (I)

Las aguas, las fuentes, el abastecimiento de aguas, la limpieza del río Barbaña, el paso del Miño por la ciudad, las surgencias termales... llevan siglos interimbricadas con la salud pública y la política municipal en Ourense.... Aunque imaginamos no pensaba en la ciudad de As Burgas, ya algo entrevió Hipócrates con todo esto hace ya unos años (a.C.) y no viene mal recordarlo en estos días de campaña para las elecciones municipales que se celebran dentro de unos días.
Vista de la Fuente de la Praza do Ferro, Ourense
Postal antigua del manantial termal/fuente de As Burgas, ciudad de Ourense.
  •  Extracto del "Tratado de los aires, las aguas y los lugares", escrito por Hipócrates, donde, en vez de atribuir un origen divino a las enfermedades, discute sus causas medio-ambientales.:  
  • VII. ... Ahora quiero referirme a las aguas, aquellos que traen la enfermedad o salud muy buena, y a los males o los bienes que es posible que se originen en el agua. Las que son cienagosas, quietas y estancadas en el verano deben ser calientes, espesas y pestilentes, ya que no hay desagüe, y puesto que el agua de lluvia fresca siempre está fluyendo en ellas y el sol las calienta, debe ser de mal color, malsanas y biliosas. En el invierno deben ser escarchadas, frías y turbias a través de la nieve y las escarchas, de tal manera que son muy conducentes a la flema y los dolores de garganta. 
Precisamente el blog amigo, Ourense no tempo, ha colgado esto días una entrada en la que nos cuenta algo de la historia de las fuentes de la ciudad de Ourense, en concreto acerca de la Fuente del Rey o Fonte do Rei.

Vista da la calle Fonte do Rei. La fuente está situada a la derecha. Años 70?. Ourense.
 Desconocemos fuente de donde la hemos tomado la foto.
Aprovecharemos para ampliar algo de la historia de esta céntrica fuente de la ciudad. Dicho manantial dió lugar a numerosos problemas de salud pública por problemas de contaminación a lo largo de la historia de la ciudad, siendo motivo de numerosas intervenciones y expedientes abiertos por los servicios de sanidad e higiene municipal. Hemos encontrado documentación y datos en el Archivo Municipal de Ourense referentes a esta fuente en diferentes años: 1877, 1913, 1920...Hay también datos de otras fuentes: Fuente de Plaza del Trigo, del Hierro, de San Cosme, del Picho, Aguas del Canal....
Desde 1910 fue muy importante la actuación e intervención del Laboratorio Municipal de la ciudad (también se denominó inicialmente Laboratorio Químico-Micrográfico Municipal) en estas cuestiones de la salubridad y la higiene de la ciudad. En torno a 1930 es absorbido por el Instituto Provincial de Higiene.
Memoria Laboratorio Municipal Ourense, 1912. AMOU.

En enero de 1913 el Concello/Ayuntamiento decide prohibir el uso de la fuente por considerarla perjudicial para la salud pública. El alcalde era en ese momento Ildefonso Meruéndano Pérez (fue alcalde los años 1897-1899 y luego en 1912 y 1913; en ambos períodos de mandato lo fue por el Partido Liberal ;había sido miembro de la Junta Provincial de Sanidad y diputado provincial al menos en 1889; fallece en agosto de 1918)
Reproducimos debajo la orden municipal y el informe del director del Laboratorio Municipal (que era el farmacéutico José Fernández Martínez).

Sanidad, 1913. Arquivo Municipal de Ourense. AMOU.

Sanidad, 1913. Arquivo Municipal de Ourense. AMOU.
Otra institución que también manifestará su preocupación por el estado de las fuentes y las deficiencias en la el suministro de agua potable  la ciudad en aquellos años fue el Colegio de Médicos de Ourense. Así, en verano de 1920, la Junta de Gobierno del Colegio eleva al Concello un escrito, firmado por el presidente el Dr. Heriberto Sabucedo (médico desde 1880), solicitando que se de solución a este grave problema de salud pública. El abastecimiento de aguas de la ciudad no se abordará definitivamente hasta 1923-4, y aún tardará casi una década en resolverse. Será en 1935, tras la construcción de la presa de Castadón en el río Loña y de las canalizaciones (lo ha estudiado muy bien Somoza Medina en su libro "Ourense, la ciudad en el tiempo y el espacio" (2002)). 

Sanidad, 1920. Arquivo Municipal de Ourense. AMOU.
Construcción de la presa de Castadón en el cauce del río Loña., 1928-9?.
Sanidade, AMOU.
En la sección "Cuatro Tiempos" del diario La Región, hay una reseña-minihistoria escrita en 1959 acerca de la traída de aguas de la ciudad y que nos complementa un poco esta historia de fuentes y aguas:
  • Con motivo de la pavimentación de la calle que sube de la Plaza Mayor a la Catedral, se han puesto al descubierto unas tuberías en piedra, que han provocado cierta curiosidad, más que nada, al parecer, por lo que, en frase muy al uso, podríamos llamar "su perfección técnica".No se trata de otra cosa que de sillares enterizos, taladrados y empotrados entre sí. En las obras que, recientemente, se han hecho en la Barrera, se descubrió también una cloaca en pleno y perfecto uso, que era realmente una obra maestra en piedra de sillería. No se crea con esto que contó Orense con una buena red de aguas antes de la moderna "traída", que, por su penuria económica, no hubieran podido ni siquiera soñar los orensanos de hace poco más de un siglo.  En la Edad Media, fuera del incomparable manantial de las Burgas, solo sabemos de una fuente pública de cierta importancia, la llamada "Fonte dos Cabaleiros", en la vieja Rúa de los Arcedianos.Existieron no hay duda, otras fuentes, como la llamada "Fontaiña", que dio nombre a la hoy calle de Cervantes y la "Fuente del Obispo", más tarde "del Rey", que todavía hoy se alza, aunque sin agua, en la plazoleta que se forma detrás del Palacio de la Diputación, en donde hubo una capilla en el siglo XVII con la advocación del Socorro. Según un informe, fechado en 1761, ya en el siglo XV se trató de hacer descender a la ciudad agua potable del monte de Peña Redonda.Había allí una fuente, llamada de los Caños, próxima al peñasco donde se asienta la cruz de Montealegre, muy apreciada, porque era fama que aliviaba el mal de orina.Hasta allí tenían que ir en los veranos los "domésticos" con las "ferradas" y con las ollas. La concurrencia era mucha y el agua poca, por lo que menudeaban los escándalos.Los franciscanos, que veían esto desde su convento, acudieron al señor Corregidor, que lo era a la sazón don Francisco Xavier de Chuecas y Monzón.Este convocó al Ayuntamiento y se acordó efectuar la traída del agua de la fuente de los Caños hasta la Plaza de las Ollas, hoy de San Marcial.  (La Region, 26-9-1959: Historia de la traída de aguas de la ciudad ).

lunes, 28 de marzo de 2011

Lucha contra el fraude alimentario: Ourense (1910-1930)




Informe análisis de muestra de leche, Laboratorio Municipal de Ourense, 1910 (retocado, Archivo Municipal)
El Día Mundial de los Derechos del Consumidor (World Consumer Rights Day) se celebra todos los años el 15 de Marzo. Este día es una jornada para promover los derechos fundamentales de todos los consumidores, para exigir que sus derechos sean respetados y protegidos, y para protestar contra los abusos del mercado y las injusticias sociales que los socavan. Las preocupaciones por el fraude en el consumo vienen ya desde hace dos siglos, y también tuvieron una importante dimensión sanitaria. A finales del siglo XIX y primeros años del XX, la sociedad del momento, a través de sus instituciones, va tomando conciencia de que los fraudes alimentarios son una agresión y un peligro grave hacia la salud pública. Será a partir de entonces cuando se adopta la decisión de controlar la adulteración y la toxicidad de los alimentos a través de determinados órganos, controlados inicialmente por la administración, fundamentalmente vehiculado a través de la sanidad municipal. Es también la época en la que la industria agrícola, ganadera y alimentaria cuenta con avanzadas técnicas que permiten ofrecer al mercado nuevos alimentos, que se distinguen por su poder nutritivo, una mayor conservación, diferentes sabores y colores, y por otras características hasta entonces desconocidas.
En Ourense, y ya hablamos hace tiempo de ello, será el Laboratorio Municipal de Ourense uno de los elementos claves de la lucha contra el fraude alimentario, ayudado en su labor por los servicios veterinarios, guardias municipales, alguaciles e inspectores de sanidad del ayuntamiento. Inicialmente se denominó "Laboratorio químico y micrográfico municipal", para luego mas adelante pasar a ser el Laboratorio Municipal. Dirigido por el farmacéutico José Fernández , su labor será muy intensa entre 1910 y 1930, momento en que es absorbido por el Instituto de Higiene. Podemos ver en la imagen un informe de una muestra de leche, que indica que estaba aguada.  Este tipo de adulteración era una de las más corrientes en esos años (y posteriores).
L
"La Lechera", de Vermeer




domingo, 27 de septiembre de 2009

Desde la Beneficencia al Sistema Nacional de Salud: ¡A vacunarse!


Según refleja la prensa local desde el 27 de septiembre y hasta el 13 de noviembre durará la campaña de vacunación frente a la gripe y la neumonía en la provincia. Esta campaña estacional deberá diferenciarse de la de la gripe pandémica A del virus H1N1, para la que la vacuna de la gripe estacional no tiene eficacia protectora demostrada. En la provincia hay más de doscientos puntos de vacunación contra la gripe estacional y la neumonía. Se hará en centros de salud, en la prisión, en centros sociales, unidades de drogodependencias, asociaciones vecinales, centros de discapacitados... Estas dos vacunas se aplican por vía intramuscular. El año pasado se administraron 498.597 dosis antigripales (La Voz de Galicia (edición Ourense), 26-9.2009) y, como siempre, el personal médico y de enfermería (fundamentalmente) de la Atención Primaria del Servizo Galego de Saúde van a tener un papel crucial en la campaña junto con los servicios de salud pública de la estructura central y periférica de la Consellería. Ya hablamos de la Historia e historietas de las vacunaciones en Ourense en otras entradas del blog, pero este evento asistencial sanitario me hace repasar mis cuadernos de notas tomadas en los archivos ourensanos.
En el Archivo Municipal de Ourense hay algunas carpetas con documentación y referencias a las campañas de vacunación antivariólica realizadas por la Beneficencia Municipal de la ciudad en el primer tercio del siglo XX. En julio de 1917 (nos quedan dudas de si sería en 1919) los "Centros de Vacunación para los pobres" se organizaban de la siguiente forma en la campaña de vacunación contra la viruela: -Sector Sur de la Ciudad : se vacunaba en el Instituto de Segunda Enseñanza. +Médicos vacunadores: José Nogueira Mera (en la foto), Ubaldo Álvarez Ruiz y Manuel Bouzo. +Practicante: Manuel Quesada Guisasola +Escribiente: Ricardo R. Dorado +Un guardia Municipal +Un mozo de limpieza, que lleve la vacuna todos los dias y palanganas-toallas- alcohol y algodón industrial (un litro), papel, tintero. -Sector Norte de la ciudad: se vacunaba en la Cruz Roja +Médicos vacunadores: Francisco R. Rionegro y Jesús Taboada. +Practicante: Luis González Fernández +Escribiente: Manuel G.Valencia +Un guardia Municipal +Un mozo de limpieza, que lleve la vacuna todos los dias y palanganas-toallas- alcohol y algodón industrial (un litro), papel, tintero. La población de la capital se vacunaba de 5 a 7 de la tarde. Para el perímetro rural se utilizaron las Escuelas públicas de Seixalvo, Cabeza de Vaca, Ervedelo, Velle, Mende, "Cebollino", Santa Marina del Monte y Rairo. Se vacunaba de 6 a 8 de la tarde. En las campañas colaboraba la Cruz Roja, la cual ponía sus locales y los médicos del Cuarto de Socorro a disposición del Ayuntamiento.
Eran tiempos de una medicina de Beneficencia (municipal, provincial...) en los que la universalidad y la equidad en la atención aún no habían llegado. Mucho camino hemos recorrido en la sanidad y la sociedad (ourensana y española) hasta llegar a este Sistema Nacional de Salud. Ciudadanos, políticos y profesionales sanitarios) debemos esforzarnos en buscar y aportar continuamente las mejores soluciones para la sostenibilidad y calidad de nuestro Sistema Público de Salud, fruto de un gran esfuerzo acumulado del conjunto de la sociedad española. http://www.msc.es/organizacion/sns/docs/SNS08.pdf

lunes, 20 de julio de 2009

EL LABORATORIO MUNICIPAL DE OURENSE (1910-1930)

El período de entresiglos (S.XIX-XX) y primer tercio del siglo XX albergará la apertura en Ourense de una institución que, gracias a la tecnología utilizada en ese momento, supuso un salto cualitativo y cuantitativo en la a la mejora de la higiene pública y modernización de los Servicios de Beneficencia y Sanidad Municipal. Nos referimos al llamado “Laboratorio Municipal”, que funcionó autónomamente desde 1910 hasta 1930, momento en que se fusiona con el Instituto Provincial de Higiene . Además tuvo otra función fundamental: la lucha contra el fraude alimentario y la inspección de los productos y establecimientos fabriles. Analizaremos los antecedentes, y algún atisbo de la “microhistoria” que todas estas iniciativas tuvieron en el municipio de Ourense en este período Se pretende, por un lado, aportar conocimiento sobre unos aspectos poco conocidos de la historia de la ciudad y provincia, y por el otro poner de relieve que el proceso de modernización del sistema sanitario ha estado estrechamente ligado con la capacidad de innovar y de aclimatar nuevas tecnologías. Con este trabajo se pretende continuar ampliando y estudiando la Historia de la Medicina en Ourense, integrando este trabajo en un proyecto más amplio titulado "Medicina, Historia, Sociedad en Ourense (Siglos XIX y XX)". La creación de los Laboratorios Químicos Municipales se enmarca en el desarrollo que sufre el concepto y la praxis de la “Higiene pública” a partir de los años centrales del siglo XIX pasando a convertirse en una disciplina experimental, basada en los métodos estadísticos y en el desarrollo de la Bacteriología y de la Bioquímica. Las preocupaciones de los estados europeos de la época por atajar las epidemias (cólera, tuberculosis, rabia, tétanos…) así como la internacionalización de los problemas sanitarios van a potenciar el estudio y desarrollos de las vacunas y sueros que se fabricarán en estos Laboratorios, convirtiendo a éstos en la piedra angular de la salud pública . La primera referencia legislativa española en la que aparecen los Laboratorios Municipales es en la Real Orden 4/I/1887 en la que se establecía la necesidad de estimular a los Ayuntamientos para que crearan Laboratorios Municipales donde se analizaran los artículos destinados al consumo. Siguiendo modelos como el Instituto Municipal de Higiene de Munich y los establecidos en los municipios franceses, se fundaron durante el último tercio del siglo XIX, diferentes laboratorios municipales españoles, como el de Madrid (1877), Sevilla (1883), Vitoria (1885) Bilbao (1885), San Sebastián (1886), Barcelona (1887), Zaragoza (1887), Málaga (1887) y Pamplona (1888) entre otros. La génesis de los Laboratorios Municipales en España contó con el favor de la opinión pública. Se denunciaban en la prensa casos de abandono de la inspección de alimentos, problemas en las fuentes,… y se abogaba por la apertura de este tipo de establecimientos. Posteriormente, ya entrado el siglo XX, se publicaron nuevos Reales Decretos (RD) y Decretos, recogiendo esta necesidad. Podemos citar el RD de 12 de enero de 1904, la Instrucción General de Sanidad de 1904, donde se fija la obligatoriedad de los Ayuntamientos a subvencionar el mantenimiento de los Laboratorios Municipales, fijando unos servicios mínimos como la desinfección, análisis de aguas y sustancias alimenticias y análisis de sustancias patológicas. Será en 1908, por el RD de 22 de diciembre, cuando esta obligatoriedad se fija en toda su extensión. Hubo nuevas Reales Ordenes posteriores (en 1918, 1924…) o Reglamentos como el de Sanidad Municipal de 1925 tratando de enmendar la falta de cumplimiento de la de las anteriores. Ya en el franquismo, en la Ley de Bases de Régimen Local de 1955, también se mencionan los laboratorios y sus funciones. SITUACIÓN EN OURENSE: antecedentes históricos Con anterioridad a la creación del Laboratorio Municipal de Higiene, ya había necesidad de recurrir a técnicas de laboratorio dentro del campo de la bromatología y la inspección de vinos y comestibles. En 1887, el Ayuntamiento encarga los análisis de los vinos inspeccionados al farmacéutico Carlos Valencia y a Antonio Gaite Lloves , químico y profesor en el Instituto General y Técnico de Ourense . No es de extrañar que se recurriera al Gabinete de Física y Química del Instituto de Ourense en esos años del fin de siglo XIX pues existió gran inquietud por disponer en ese centro de enseñanza de los instrumentos punteros para aquella época . Asimismo resaltar que el hecho de que es lógica la existencia de una demanda de análisis de vinos en una provincia secularmente vitivinícola como la de Ourense y donde se localizan actualmente cuatro de las cinco denominaciones de origen vitivinícolas gallegas, a saber, Ribeiro, Monterrei, Ribeira Sacra y Valdeorras. Al año siguiente, surge de nuevo la misma demanda. En una comunicación del Gobierno Civil a la alcaldía se dice que “publicada la R.O. de Enero de 188 en relación al tema de análisis de vinos, solicita los medios a la alcaldía para realizar los análisis pertinentes....bien en el Laboratorio Municipal si lo hubiere o bien en los Institutos”. En este mismo año, a iniciativa del ayuntamiento de Ourense, aunque también secundada por los ayuntamientos de Canedo, Carballeda de Valdeorras y Xinzo de Limia, se eleva una instancia al Ministro de Fomento en la que se solicita que se modifique la R.O. de 21 de Junio que establece la apertura de un Laboratorio Vinícola en Pontevedra, y se cambie su ubicación a la ciudad de Ourense. Esta solicitud no fue atendida (-fue en 1987, después de un siglo de reivindicaciones, cuando se creó la Estación de Viticultura y Enología de Galicia en Leiro (Ourense)-). Poco después, el Ayuntamiento, contestando a un oficio del Gobernador Civil que pregunta por la posibilidad de realizar unos análisis de vinos, acuerda en sesión de 5-11-1892 que los análisis de vinos y otros artículos se practiquen en el “Laboratorio de la Escuela de Artes y Oficios” , la cual se ofrecía para realizarlos gratuitamente, siendo de cuenta del ayuntamiento el abono de los reactivos que se precisaran . Un año más tarde, al redactar la “Memoria para la Junta Municipal de Sanidad de Orense, 1894” , los autores de la misma, Ricardo Novoa (Alcalde) y José Antonio Queralt (Arquitecto y miembro de la Junta Provincial de Sanidad en 1889) señalan la falta de Laboratorio bacteriológico en la ciudad. Hay también constancia de dificultades para el análisis de otros alimentos como por ejemplo el aceite, teniendo que recurrir a enviarlos a otras ciudades gallegas que ya disponían de Laboratorio. Así, en Marzo de 1899 se envían análisis de aceites al Laboratorio Químico Municipal de Santiago dirigido por Luis Gigirey . En Vigo (Pontevedra), unos años más tarde, en 1895, y poco tiempo de iniciar su actividad, el Colegio Médico-Farmacéutico de esa ciudad decide crear un Laboratorio Químico Municipal . Se aprueba las bases de contratación y normas para el reconocimiento de aguas, bebidas y alimentos. Su fundador fue el médico Luis Ozores Camino, que también había sido fundador del Colegio. Su sede estaba en la antigua calle Imperial (luego llamada de Joaquín Yánez). Este Laboratorio continúa su actividad hoy día tras pasar por varias sedes y fases de actividad. EL LABORATORIO MUNICIPAL EN LOS ALBORES DEL SIGLO XX En los primeros años del siglo se suceden los intentos fallidos de dotarse de un laboratorio propio. En 1903, la Junta Provincial de Sanidad de la Diputación pretende conminar al ayuntamiento para que adquiera instrumentos y material para poder reconocer la pureza de los vinos, aceites y leches. El ayuntamiento nombra una comisión formada por tres concejales para su estudio y para que conferencie con la Comisión Provincial . Mientras tanto, el Gobierno Civil nombra a Antonio Gaite para la realización de los análisis, quien parece que se ocupará de este cometido hasta 1909 en el laboratorio del Instituto General y Técnico, donde trabaja . En noviembre de 1909, la comisión de Beneficencia eleva a la alcaldía un informe en el que detalla el equipamiento necesario y el presupuesto para la instalación del Laboratorio municipal . El 1 de Marzo de 1910 se producen los nombramientos del personal para realizar los trabajos preliminares: Un mozo jornalero y el Director Técnico del Laboratorio, el farmacéutico José Fernández Martínez. Aún entonces será necesario utilizar instalaciones y material de laboratorios ajenos. Así, se autoriza el uso del material del Laboratorio Agronómico de Fomento, en Abril de 1910 para el análisis de una partida de vinos fraudulenta y en Septiembre para realizar la campaña anticolérica . Durante este año, se elabora el Reglamento del Laboratorio, que es aprobado por el ayuntamiento, con el visto bueno del Gobierno Civil, en Mayo de 1911 . José Fernández Martínez :acercamiento biográfico Nace en Larouco (Ourense) en 1875. Estudió el Bachillerato en el Instituto de Ourense, graduándose en 1889, y la carrera de Farmacia en la Universidad de Santiago. Se licencia en 1894, ejerciendo posteriormente como farmacéutico titular en Larouco y en la ciudad de Ourense , en donde fue durante años el director del Laboratorio Municipal. Ocupó entre otros cargos el de farmacéutico del Hospital Provincial, subdirector del Instituto Provincial de Higiene y Delegado de Farmacia en la provincia de Ourense. Sus obras más importantes versan sobre Enología, iniciándose la serie con el trabajo “Prácticas vinícolas”, editado en Ourense en 1913. Imagen: Retrato de José Fernández Martínez (realizado por Parada Justel en 1901) Laboratorio Químico Micrográfico Municipal de Ourense (1910-1930) La labor desarrollada por Fernández en el Laboratorio Químico Micrográfico Municipal de Ourense – años más tarde cambiaría su denominación por la de Laboratorio Municipal de Higiene- fue recogida en diferentes memorias en la que siempre detallaba su actividad: análisis de aguas, así como de alimentos y bebidas. Otras actividades del Laboratorio en las que por motivos de espacio no nos podemos extender en este trabajo fueron las de vacunación y revacunación tifoparatífica, jenneriana, antirrábica, así como el servicio de desinfección el cual tuvo gran protagonismo en la gripe de 1918 . La Inspección provincial de Sanidad y el Instituto Provincial de Higiene (1921-1939) El encargado de la Inspección Provincial de Sanidad entre 1921 y la Guerra Civil fue el Dr. José Luis García Boente. En ese período dependía del Ministerio de Gobernación, y una de sus más importantes sedes era el Instituto Provincial de Higiene. Creado en 1921, se dotó con mayores recursos a partir de 1923, con adquisición de material y construcción de un nuevo edificio. Se proveyeron las plazas de Jefes de Sección de Bacteriología y de Química. Se regía por el sistema de mancomunidad, sosteniéndose exclusivamente con las aportaciones de los Ayuntamientos de la provincia (excepto el de la Capital). Se dedicaba principalmente a vacunaciones (antirrábica, antitífica, antivariólica,...), análisis de aguas y bromatológicos (vinos, aceites...) y de orina, sangre,.... Desde este Instituto se va a articular y desarrollar toda la política sanitaria provincial en temas de salud pública en las décadas siguientes coordinando a veces con tensiones y desencuentros los diferentes niveles asistenciales. El Laboratorio Municipal, funcionó autónomamente desde 1910 hasta en torno al año 1930, momento en que se fusiona con el Instituto Provincial de Higiene. Imagen: Instituto Provincial Higiene Ourense (avda.Zamora), años 1940 aprox. COMENTARIO FINAL Aún está por hacer la historia de la actividad científica de los laboratorios municipales de las ciudades de Galicia, y que fueron piezas claves en la mejora de la calidad higiénica y sanitaria de sus habitantes el período de finales del siglo XIX y primer tercio del siglo XX. Valgan estas líneas que acabamos de exponer como una tentativa de recuperación de una parte de los orígenes y la historia del Laboratorio Municipal de Ourense, que nos ha permitido acercarnos a la labor que diversos profesionales sanitarios ourensanos desenvolvieron de forma callada pero eficaz. --------------------------------------------------------------------- La casi totalidad de esta entrada en el blog está publicada en : SIMÓN LORDA, D.; RÚA DOMÍNGUEZ, Mª L (2007), “El laboratorio municipal de Ourense (1910-1930): Historia y Antecedentes". En CAMPOS,.R; MONTIEL, L.; HUERTAS, R. (coord.) (2007): Medicina, ideologia e Historia en España (siglos XVI-XXI), Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Cientificas (isbn 978-84-00-08603-9), p.569-578.