Coincidieron ayer en dos de los medios/autores que seguimos desde nuestra redacción de "Diario de un médico de guardia" varias referencias/noticias sobre Concepción Arenal (Ferrol, 1820 - Vigo, 1893)
En primer lugar un extenso texto de Suso de Toro en el Suplemento "Luces de Galicia" en "El País" (edición Galicia). En su artículo titulado A voz que clama xustiza, Suso de Toro da un repaso por la biografía de Concepción Arenal, una historia de compromiso con las reformas sociales desarrollada desde una complicada posición personal católica y liberal (un liberalismo "progresista-igualitarista" del XIX, no confundamos con el "neoliberalismo-neocon-ultraintegrista religioso" del siglo XXI en el que militan muchos políticos y élites de influencia de nuestro entorno estatal y autonómico) :
"Aquela intelixentísima galega nacida no Ferrol de 1820 é unha figura anómala na historia española. A súa ideoloxía non é binaria, con dous polos enfrontados. Une a piedade cristiá, a caridade, coa cultura democrática. Ela fai unha síntese útil. Partindo dunha idea relixiosa da vida á que non renuncia propón unha sociedade de persoas libres e compasiva, procura a liberdade e tamén a xustiza. A súa obra é todo un programa político e ideolóxico, malia que ela preferiu un campo distinto do debate político, preferiu ser unha reformadora social".
Autora de varios libros entre ellos "La beneficencia, la filantropía y la caridad", Madrid, Imprenta del Colegio de Sordo-Mudos y de Ciegos, 1861, o el "Manual del visitador del pobre", Madrid, Imprenta de Tejado, 1863, su labor fue reconocida ya en vida y se le hicieron numerosos homenajes a su muerte ocurrida el 4 de febrero de 1893.
Así en 1893, dos conocidos abogados progresistas de la ciudad de Ourense (Alberto García Ferreiro y Vicente Nomdedeu Pardo), inician el proyecto de erigir una gran estatua en honor a Concepción Arenal, y dirigen una solicitud al Ayuntamiento para que señale el lugar para su emplazamiento. Además en “El Derecho”, periódico progresista y republicano que dirigía Vicente Nomdedeu se publica en febrero de 1893 un número especial del diario en homenaje a Concepción Arenal. En esa edición colabora buena parte de la intelectualidad gallega y de las personalidades políticas del momento, entre ellos Alfredo Brañas, Salvador Cabeza de León, Joaquín Díaz de Rábago, Marcelo Macías, Montero Ríos, Alberto García Ferreiro y Juan Barcia Caballero, el insigne psiquiatra de Conxo.
Por acuerdo del Ayuntamiento de Ourense se designa la plaza del Obispo Cesáreo, un lugar de preferencia en la parte alta de la Alameda de la ciudad a pocos metros de la Plaza Mayor y delante de la fachada del Antiguo Hospital de San Roque para erigir la estatua. El monumento fue fruto de una colaboración entre tres profesionales: el escultor Aniceto Mariñas, el pintor Ramón Parada Justel y el arquitecto Daniel Vázquez-Gulías (Este último fue el más importante arquitecto del Ourense modernista, y autor entre otras obras del Gran Hotel de la Toja o del Centro Gallego de La Habana).