lunes, 5 de noviembre de 2018

La "grippe" de 1918 en Ourense ( y el dr. Gumersindo Parada Justel)



El librito "La grippe endémica y la epidemia grippal de 1918. Juicios Clínicos. Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 2 de mayo de 1919", es tal vez una de las pocas publicaciones de médicos ourensanos acerca de la pandemia gripal de 1918-1919. Fue publicado por el médico ourensano Gumersindo Parada Justel a finales de 1918 en Ourense. ( Fondo Biblioteca Real Academia Galiega-RAG)


LA EPIDEMIA GRIPAL DE 1918 EN OURENSE: viejos y nuevos datos


Autor: DAVID  SIMON-LORDA
(https://www.lavozdegalicia.es/noticia/ourense/bande/2018/11/02/gripe-1918-nuevos-viejos-datos/0003_201811O2C4991.htm)

La mal llamada pandemia de gripe española, en la que un nuevo virus de la gripe A se propagó rápidamente en tres olas pandémicas entre 1918-1919 mató a más de 50 millones de personas, una cifra superior al número de muertes asociadas con la Primera Guerra Mundial.
En los últimos años han ido apareciendo interesantes trabajos acerca de la pandemia gripal, llegando a analizar desde un punto de vista epidemiológico-histórico cómo fue la afectación y la mortalidad de las tres oleadas u ondas gripales que se produjeron en este período.  Sobre España hay que destacar el trabajo publicado en la revista BMC Infectious Diseases en 2014 y firmado por Gerardo Chowell, Anton Erkoreka, Cécile Viboud y Beatriz Echeverri-Dávila . En él se desglosa y analiza por provincias la afectación de la gripe.
La gripe se extendió inicialmente en la primavera de 1918 por el centro del país a partir de Madrid, pero fue una ola suave, positiva porque permitió a quienes la padecieron inmunizarse de los nuevos ataques; en otoño de ese 1918 llegó la peor parte, cuando murieron millones de personas en el mundo tras una mutación del virus, y ahí Galicia salió altamente perjudicada, especialmente las provincias de A Coruña y Ourense; la tercera ola, la del invierno, afectó más a Lugo, pero con unas cifras de mortalidad infinitamente más reducidas que el trimestre anterior.
Entre agosto de 1918 a abril del 1919, el número de muertos por cada 10.000 habitantes a causa de problemas respiratorios fueron:
  • - Ourense: 145 
  • - A Coruña: 127
  • - Lugo:  110 
  • - Pontevedra: 89 
  • - España: 92 

En Ourense, dicha epidemia produjo en 1918 el crecimiento vegetativo de la población mas bajo en toda la primera mitad del siglo XX en Ourense (incluyendo los años de la guerra civil y la posguerra). Hubo 16.412 muertos en 1918, del doble de la media de los 5 años previos o los cinco posteriores.
En otoño de 1918 y dado el cariz que iba tomando la epidemia gripal, tras un acuerdo entre Gobernador Civil, Presidente de la Diputación, alcalde de Ourense y el obispo,  se habilitó para atención a los enfermos el edificio del Círculo Católico de Obreros, situado en la calle Vicente Pérez (hoy Paseo), para trasladarlo posteriormente al edificio de los Hermanos Maristas (actual sede de la Delegación del Ministerio de Defensa) situado a su lado. En el Círculo Católico quedó instalada una Estación de Desinfección de ropas. 
El único hospital público existente en la capital era el Hospital Provincial (Beneficencia) de As Mercedes -perteneciente a la Beneficencia y gestionado por la Diputación- , ya que aún no estaban concluidas las obras del Hospital Modelo de As Lagoas (iniciadas en 1910 y concluidas en 1930). 
En  el “Hospitalillo Municipal de Epidémicos”, ya situado en el edificio de la actual sede de Subdelegación de Defensa, se instaló en la planta baja la hospitalización para mujeres y el botiquín; en la primera planta se hospitalizaban los hombres, y estaba la zona de desinfección, despachos y  oficina de registro. 
“Hospitalillo Municipal de Epidémicos”(situado en el edificio de la actual sede de Subdelegación de Defensa , calle Paseo, Ourense)Tomado de blog Ourense no tempo.

En el “Hospitalillo” ingresaron a 177 enfermos y fue atendido por 5-6 médicos (José Nogueira Mera, Francisco José Rionegro Díez, Ubaldo Álvarez, Jesús Taboada, Manuel Bouzo, Eire Santalla), dos practicantes de cirugía menor (Eduardo Fernández y Luis González), seis Hermanas de la Caridad, dos enfermeros (Alejandro y Abelardo Guitián), un desinfector (Bricio Serantes), dos camilleros y tres estudiantes de Medicina (Carlos Guitián, Julio García Pérez y Roberto Tizón Aguiar). 
Hubo además intenso trabajo por parte del Laboratorio Municipal,  dirigido por el farmacéutico José Fernández Martínez, quien intervino en más de 400 pisos y casas para labores de desinfección, aparte de repetidas desinfecciones en lugares especiales como el Asilo, Cárcel, Matadero, Casa del Ayuntamiento, Círculo Católico... utilizando cal y sulfato de cobre, amén de otras intervenciones (azufre, creolita, zotal...). 
Portada de memoria del Laboratorio Municipal de Orense correspondiente al año 1913
( Arquivo Municipal de Ourense AMOU)

El farmacéutico José Fernández Martínez, director del Laboratorio Municipal de Ourense entre 1910-1930..La foto es de aproximadamente años 40  ( ver) (Archivo particular Dr. Bernardino Alonso Fernández, nieto de José Fernández).


Carlos Guitián , Roberto Tizón Aguiar, y Julio García Pérez, diciembre 1918 ( foto Archivo particular familia García Pérez)

Dr. José Nogueira Mera (Archivo familiar Ch. Nogueira)


LA GRIPE de 1918 EN EL RESTO DE LA PROVINCIA ( y algunos apuntes sobre la gripe en el resto de Galicia).

 La epidemia gripal adquirió caracteres alarmante por la falta de medios sanitarios en muchas localidades de la provincia. 
Se dieron muchas noticias en prensa local, regional e incluso en los diarios galaico-cubanos como El Eco de Galicia, acerca de la situación de la epidemia en pueblos y villas de la provincia de Ourense en el otoño de 1918. 
.Por orden del Gobernador se suspendió la feria mensual de septiembre y las visitas a cementerios y celebraciones del día de Difuntos de 1918.  
Así,en La Región, hay reseñas de los corresponsales de  Verín, Barbadás, Bande, Ribadavia…en donde se daba cuenta diaria de la situación en muchas de las villas y ayuntamientos, aunque a veces la gravedad de la situación y la extensión de la referencia dependía del cronista (muchos de ellos párrocos del lugar). Tomaremos algunas a modo de ejemplo:

  •  “En Bande: Telegrama del 17 a las 18: La epidemia en este municipio se extiende de forma alarmante: Los empleados del municipio y la mayoría de la población de esta villa están enfermos, así como la mayor parte de los individuos que componen la Corporación. Los médicos están agotados físicamente, por efecto de las dificultades de este municipio, por tener la población muy diseminada para la atención de los enfermos, cuyo número excede de 1500”.(La Región, 19-10-1918)
  •  “En Piñor de Barbadanes: En este pueblo a pesar de ser tan sano, la epidemia gripal se difunde de una manera atroz; hay gran número de personas atacadas. El virtuosísimo párroco, Dn.Florencio Quintas, no se da punto de reposo visitando a todas horas a los enfermos y proporcionándoles no solo los auxilios espirituales, sino también los corporales, a muchos pobres. El Señor se lo premie” (La Región, 23-10-1918)
  • En Camporredondo (Ribadavia), el párroco D.Ramón Fernández escribe : “La gripe ha adquirido cédula de vecindad en esta parroquia, con sus hermanas pulmonía, neumonía y ataques cerebrales, y sin médicos, porque los de la villa no vienen. Hay hoy en esta 130 atacados, 10 de ellos lo están gravemente. En cuatro días hubo cinco defunciones. No se tocan las campanas a muerto para no poner en alarma a los que están graves. A todas horas me llaman los enfermos . Esto es la mano de Dios que nos visita y hace temblar a las gentes del mundo”(La Región, 23-10-1918).. 

En otras zonas de la provincia como la del valle de Monterrey y su villa de referencia, Verín, la atención a los afectados por la epidemia gripal de finales del año 1918, requirió esfuerzos especiales de los facultativos y servicios sanitarios de la zona. El historiador verinense Xerardo Dasairas (1994:131-2) destaca en sus trabajos el meritorio trabajo del médico Juan Guerra Valdés y la instalación de un Hospital en el colegio de los Hermanos de La Salle en Verín, que puso en evidencia las deficiencias sanitarias y dio pie a algunos movimientos reivindicativos entre los recién creados sindicatos de la zona de Monterrey. Reclamaban la nueva apertura de un hospital municipal, iniciativa que ya había funcionado –muy precariamente- entre 1886 y 1900. En Verín también se nombró una Comisión encargada de recaudar fondos con destino a los pobres: Dicha Comisión estaba formada por Antonio Rodríguez Ogando, Santiago Rodríguez, Jesús Pazos, Laureano Peláez, Juan Moreno, Manuel de San Román y el reverendo padre Cesáreo Fernández (La Región, 19-10-1918).

Un testigo de excepción respecto a lo que ocurre en lugares emblemáticos como la ciudad de Santiago lo aporta el Catedrático Emérito Dr. Juan José Barcia Goyanes, quien se encontraba en Santiago en 1918 a punto de iniciar sus estudios de Medicina: “Las autoridades decidieron cerrar los centros docentes para evitar más contagios y la Facultad no abrió sus puertas hasta pasado el día de Reyes... Veías pasar cortejos ( fúnebres) y coches de caballos de 30 a 40 veces en un mismo día, y eso en una ciudad pequeña como Santiago que no llegaba a los 40.000 habitantes”Se cerraron las facultades hasta después de la festividad de Reyes. La implicación de profesionales médicos y otro personal sanitario fue muy relevante, y algunos fallecieron. 



El 11 de diciembre, el Ayuntamiento de Santiago les reconoció con una placa como homenaje colocada en la Facultad de Medicina, que personalizó en Narciso Carrera, catedrático de Medicina muerto el mes anterior a los 52 años, también afectado ( ya hablamos de este medico en el blog, ver).

El Dr. GUMERSINDO PARADA JUSTEL Y LA GRIPPE DE 1918
Unos meses más tarde, en mayo de 1919, el médico ourensano Gumersindo Parada Justel (Ourense, 1879-1945), hermano del famoso pintor Ramón Prada Justel, da una conferencia en el Ateneo de Madrid acerca de la pandemia gripal y del tratamiento de la gripe. 
El galeno publicará en Ourense pocos meses después un librito con la conferencia titulado “La grippe endémica y la epidemia grippal de 1918. Juicios Clínicos. Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 2 de mayo de 1919”. Se editó en la Imprenta de A. Otero en Ourense.  Se adscribía a los defensores de que la gripe podría estar causada por un virus filtrable. Hay que recordar que desde 1898 había ido creciendo la idea de que ciertas enfermedades podían estar causadas por virus filtrables, y por otro,  asistíamos a un enorme desarrollo de la bacteriología y el concepto ‘microbiano del virus’.

Parada, G. (1919). La grippe endémica y la epidemia grippal de 1918. Juicios Clínicos. Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 2 de mayo de 1919. Orense: Impr. A. Otero. ( Biblioteca Real Academia Galega)


La conferencia del doctor Parada en en el Ateneo de Madrid en mayo de 1919  fue resaltada por la prensa. 
"El doctor Parada habló anoche en el Ateneo de la gripe y su tratamiento. La gripe es una enfermedad universalmente endémica o habitual. Aparte de la malignidad epidémica, esencialmente considerada, la gripe ocasiona infecciones secundarias. El conferenciante ha tenido ocasión de experimentar en el tratamiento de la gripe los resultados eficacísimos del sulfuro de carbono como antiséptico pulmonar""(El Imparcial, 3-5-1919:4).

El librillo de Parada Justel junto con el “Manual completo de la Gripe” publicado por el Médico Rodríguez en A Coruña en 1918, son tal vez una de las pocas o únicas publicaciones monográficas realizadas por médicos gallegos acerca de la pandemia de gripal. Recientemente Tino Fraga ha escrito un articulo en La Opinión (A Coruña) acerca del libro que el médico Rodríguez publicó sobre la pandemia de gripe de 1918 (La Opinión, 28 octubre 2018).


El Dr.Gumersindo Parada Justel  fue un conocido personaje ourensano. Fue secretario del Colegio Médico en diversos momentos. 

Retrato (1895)  realizado por el pintor Ramón Parada Justel a su hermano el médico Gumersindo Parada Justel 


El insigne Ramón Otero Pedrayo le dedicó un capítulo en “O libro dos amigos”O libro dos amigos (OTERO PEDRAYO, 1953: 72-75), y lo recuerda como hondamente preocupado por la justicia social.



O libro dos amigos (OTERO PEDRAYO, 1953).



El trabajo publicado por Parada Justel sobre la gripe es sin embargo citado en libros sobre la pandemia gripal como el de Isabel Porras Gallo y Ryan A. Davis: "The spanish influenza pandemic of 1918-1919". 




En años posteriores el Dr. Parada volverá a intervenir en conferencias sobre temas relacionados con la gripe o la tuberculosis. 
Así, en la Academia de Medicina en Madrid imparte  una conferencia sobre el "El valor específico del sulfuro de carbono en la gripe y sus complicaciones broncopulmonares" (El Ideal gallego: diario católico, regionalista e independiente: Núm. 2442, 5/11/1925), la cual repite en la Facultad de Medicina en Sevilla el 21 de noviembre de 1925.

En 1922 da una conferencia en el Centro Obrero de Ourense acerca de la tuberculosis. Fue presentado Presentado por el secretario del Centro Obrero, Eladio Moure, y por Basilio Álvarez (hay una reseña en La Zarpa: diario de los agrarios gallegos, Año II, Núm. 209, 29/03/1922). El interés de Parada Justel por la tuberculosis no era probablemente ajeno al hecho de que su hermano el pintor Ramón Parada Justel había fallecido a causa de la misma en 1902.

PSICOSIS GRIPALES
En el contexto de la pandemia gripal de 1918-1919 parecieron casos que fueron etiquetados como "psicosis gripales". Algunos de ellos fueron atendidos en la institución hospitalaria manicomial de Conxo en Santiago en 1918-1919, y fueron estudiados por el doctor Juan Barcia Caballero (Pérez Triveño et al,2018)(ver)

Volvieron a aparecer referencias a este tipo de casos en 1958, tras la pandemia de gripe asiática de 1957, y a los cuales presta atención y objeto de estudio el Dr. Cabaleiro Goás.


Cartel sobre Gripe asiática de 1957.(Brasil) (tomado de Pérez Triveño et al, 2018), 


EL PABELLÓN SANITARIO DE MARIÑAMANSA ( JULIO 1922)
Años después de la epidemia, en julio de 1922, se inaugura el Pabellón Sanitario de Mariñamansa, construido por suscripción popular y entregado al Ayuntamiento de Ourense por la Comisión que administraba los fondos recaudados con motivo de la epidemia gripal de los años 1918-1919.. El Ayuntamiento había entregado los terrenos, y la Iglesia, la nobleza (la Condesa de Oselle) y la Banca local (“Hijos de Simeón”) apoyaron la iniciativa financiera y  políticamente. Constaba de dos cuerpos con anchos ventanales y se asentaba en donde antaño había estado “el Circo Taurino, a pocos pasos de la carretera de Villacastín a Vigo”. 
En la inauguración el Dr. Francisco José Rionegro Díaz, médico jefe de la sanidad municipal manifestó: “Aquí, en este mismo terreno en donde no hace mucho tiempo luchaban los hombres con las fieras van a luchar ahora los hombres de Ciencia contra los microbios”. 
Fue luego destinada a Cárcel municipal en algunos períodos  hasta los años 40.
Dr. Francisco José Rionegro

EPILOGO
En 1918-1919 la pandemia gripal supuso un reto para la sociedad ourensana de la época y un espaldarazo al proceso de articulación política de una Sanidad Civil en todo el Estado.
Tal y como se destaca en un Editorial de una revista reciente (Rev Enf Emerg 2018;17(2):63-66):
"El virus de la gripe A ha sido y continúa siendo una constante amenaza de pandemias con un elevado nivel de riesgo poblacional. 
Probablemente, la peor de todas ellas tuvo lugar en 1918, la mal llamada pandemia de gripe española, en la que un nuevo virus de la gripe A(H1N1) se propagó rápidamente en tres olas pandémicas entre 1918-1919 y mató a más de 50 millones de personas, una cifra superior al número de muertes asociadas con la Primera Guerra Mundial. Un siglo después, la gripe española es un claro recordatorio del impacto en la salud pública que este patógeno sigue ejerciendo sobre la población mundial".





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