domingo, 15 de mayo de 2011

Aguas, Fuentes y salud pública municipal en Ourense (I)

Las aguas, las fuentes, el abastecimiento de aguas, la limpieza del río Barbaña, el paso del Miño por la ciudad, las surgencias termales... llevan siglos interimbricadas con la salud pública y la política municipal en Ourense.... Aunque imaginamos no pensaba en la ciudad de As Burgas, ya algo entrevió Hipócrates con todo esto hace ya unos años (a.C.) y no viene mal recordarlo en estos días de campaña para las elecciones municipales que se celebran dentro de unos días.
Vista de la Fuente de la Praza do Ferro, Ourense
Postal antigua del manantial termal/fuente de As Burgas, ciudad de Ourense.
  •  Extracto del "Tratado de los aires, las aguas y los lugares", escrito por Hipócrates, donde, en vez de atribuir un origen divino a las enfermedades, discute sus causas medio-ambientales.:  
  • VII. ... Ahora quiero referirme a las aguas, aquellos que traen la enfermedad o salud muy buena, y a los males o los bienes que es posible que se originen en el agua. Las que son cienagosas, quietas y estancadas en el verano deben ser calientes, espesas y pestilentes, ya que no hay desagüe, y puesto que el agua de lluvia fresca siempre está fluyendo en ellas y el sol las calienta, debe ser de mal color, malsanas y biliosas. En el invierno deben ser escarchadas, frías y turbias a través de la nieve y las escarchas, de tal manera que son muy conducentes a la flema y los dolores de garganta. 
Precisamente el blog amigo, Ourense no tempo, ha colgado esto días una entrada en la que nos cuenta algo de la historia de las fuentes de la ciudad de Ourense, en concreto acerca de la Fuente del Rey o Fonte do Rei.

Vista da la calle Fonte do Rei. La fuente está situada a la derecha. Años 70?. Ourense.
 Desconocemos fuente de donde la hemos tomado la foto.
Aprovecharemos para ampliar algo de la historia de esta céntrica fuente de la ciudad. Dicho manantial dió lugar a numerosos problemas de salud pública por problemas de contaminación a lo largo de la historia de la ciudad, siendo motivo de numerosas intervenciones y expedientes abiertos por los servicios de sanidad e higiene municipal. Hemos encontrado documentación y datos en el Archivo Municipal de Ourense referentes a esta fuente en diferentes años: 1877, 1913, 1920...Hay también datos de otras fuentes: Fuente de Plaza del Trigo, del Hierro, de San Cosme, del Picho, Aguas del Canal....
Desde 1910 fue muy importante la actuación e intervención del Laboratorio Municipal de la ciudad (también se denominó inicialmente Laboratorio Químico-Micrográfico Municipal) en estas cuestiones de la salubridad y la higiene de la ciudad. En torno a 1930 es absorbido por el Instituto Provincial de Higiene.
Memoria Laboratorio Municipal Ourense, 1912. AMOU.

En enero de 1913 el Concello/Ayuntamiento decide prohibir el uso de la fuente por considerarla perjudicial para la salud pública. El alcalde era en ese momento Ildefonso Meruéndano Pérez (fue alcalde los años 1897-1899 y luego en 1912 y 1913; en ambos períodos de mandato lo fue por el Partido Liberal ;había sido miembro de la Junta Provincial de Sanidad y diputado provincial al menos en 1889; fallece en agosto de 1918)
Reproducimos debajo la orden municipal y el informe del director del Laboratorio Municipal (que era el farmacéutico José Fernández Martínez).

Sanidad, 1913. Arquivo Municipal de Ourense. AMOU.

Sanidad, 1913. Arquivo Municipal de Ourense. AMOU.
Otra institución que también manifestará su preocupación por el estado de las fuentes y las deficiencias en la el suministro de agua potable  la ciudad en aquellos años fue el Colegio de Médicos de Ourense. Así, en verano de 1920, la Junta de Gobierno del Colegio eleva al Concello un escrito, firmado por el presidente el Dr. Heriberto Sabucedo (médico desde 1880), solicitando que se de solución a este grave problema de salud pública. El abastecimiento de aguas de la ciudad no se abordará definitivamente hasta 1923-4, y aún tardará casi una década en resolverse. Será en 1935, tras la construcción de la presa de Castadón en el río Loña y de las canalizaciones (lo ha estudiado muy bien Somoza Medina en su libro "Ourense, la ciudad en el tiempo y el espacio" (2002)). 

Sanidad, 1920. Arquivo Municipal de Ourense. AMOU.
Construcción de la presa de Castadón en el cauce del río Loña., 1928-9?.
Sanidade, AMOU.
En la sección "Cuatro Tiempos" del diario La Región, hay una reseña-minihistoria escrita en 1959 acerca de la traída de aguas de la ciudad y que nos complementa un poco esta historia de fuentes y aguas:
  • Con motivo de la pavimentación de la calle que sube de la Plaza Mayor a la Catedral, se han puesto al descubierto unas tuberías en piedra, que han provocado cierta curiosidad, más que nada, al parecer, por lo que, en frase muy al uso, podríamos llamar "su perfección técnica".No se trata de otra cosa que de sillares enterizos, taladrados y empotrados entre sí. En las obras que, recientemente, se han hecho en la Barrera, se descubrió también una cloaca en pleno y perfecto uso, que era realmente una obra maestra en piedra de sillería. No se crea con esto que contó Orense con una buena red de aguas antes de la moderna "traída", que, por su penuria económica, no hubieran podido ni siquiera soñar los orensanos de hace poco más de un siglo.  En la Edad Media, fuera del incomparable manantial de las Burgas, solo sabemos de una fuente pública de cierta importancia, la llamada "Fonte dos Cabaleiros", en la vieja Rúa de los Arcedianos.Existieron no hay duda, otras fuentes, como la llamada "Fontaiña", que dio nombre a la hoy calle de Cervantes y la "Fuente del Obispo", más tarde "del Rey", que todavía hoy se alza, aunque sin agua, en la plazoleta que se forma detrás del Palacio de la Diputación, en donde hubo una capilla en el siglo XVII con la advocación del Socorro. Según un informe, fechado en 1761, ya en el siglo XV se trató de hacer descender a la ciudad agua potable del monte de Peña Redonda.Había allí una fuente, llamada de los Caños, próxima al peñasco donde se asienta la cruz de Montealegre, muy apreciada, porque era fama que aliviaba el mal de orina.Hasta allí tenían que ir en los veranos los "domésticos" con las "ferradas" y con las ollas. La concurrencia era mucha y el agua poca, por lo que menudeaban los escándalos.Los franciscanos, que veían esto desde su convento, acudieron al señor Corregidor, que lo era a la sazón don Francisco Xavier de Chuecas y Monzón.Este convocó al Ayuntamiento y se acordó efectuar la traída del agua de la fuente de los Caños hasta la Plaza de las Ollas, hoy de San Marcial.  (La Region, 26-9-1959: Historia de la traída de aguas de la ciudad ).